Desequilibrio comercial persistente
Desequilibrio comercial persistente es una situación que se produce en una red de intercambio de valor cuando determinados participantes mantienen, durante periodos prolongados, un volumen de ventas de bienes y servicios superior al de sus compras, y encuentran dificultades para utilizar los ingresos monetarios obtenidos en nuevas adquisiciones.
Desde la perspectiva individual, esta situación se manifiesta como un superávit comercial persistente: las ventas de un participante superan sistemáticamente sus compras dentro de la red. Estos participantes pueden denominarse vendedores netos persistentes (en inglés, persistent net sellers).
Desde la perspectiva del conjunto de la red, cuando su composición productiva, la distribución de la demanda y las relaciones entre participantes generan recurrentemente estas situaciones, se habla de desequilibrio comercial estructural.
Una posible consecuencia es la acumulación monetaria involuntaria: los participantes reciben unidades monetarias por sus ventas, pero no encuentran suficientes bienes, servicios o proveedores a los que recurrir para gastarlas. Esta acumulación no responde necesariamente a una voluntad de ahorro o atesoramiento, sino a las limitaciones de las oportunidades de intercambio disponibles.
El fenómeno puede producirse en diferentes clases de monedas sociales y complementarias, independientemente de sus mecanismos de creación monetaria. Es aplicable tanto a los sistemas de crédito mutuo como a monedas con creación monetaria mediante distribución periódica, como la Ğ1, así como a monedas locales convertibles y otros sistemas de intercambio.
La literatura académica sobre monedas complementarias ha estudiado fenómenos relacionados, particularmente los saldos positivos excedentarios (excess positive balances), los desequilibrios comerciales y las dificultades para restablecer posiciones equilibradas en las redes de intercambio. Un estudio especialmente relevante es el de Ussher, Ebert, Gómez y Ruddick (2021), que analiza experiencias de monedas comunitarias en Kenia y la importancia de desarrollar redes productivas locales para reducir estos desequilibrios.
Concepto[edit]
En una red de intercambio de valor, los participantes ofrecen bienes y servicios y adquieren los que necesitan de otros miembros. Para que la red pueda mantenerse y desarrollarse, es importante que exista una correspondencia suficientemente amplia entre las capacidades productivas, las necesidades y las demandas de sus participantes.
Sin embargo, la composición de la oferta y la demanda no siempre coincide. Algunos participantes pueden vender cantidades importantes de bienes o servicios y recibir a cambio unidades monetarias que no consiguen gastar porque la red no ofrece suficientes productos, servicios o proveedores que satisfagan sus necesidades.
Por ejemplo, un agricultor puede vender regularmente alimentos en una moneda social, pero no encontrar en esa misma moneda proveedores de semillas, maquinaria, combustible, seguros o servicios profesionales. Aunque exista demanda de sus productos y esté contribuyendo activamente a la economía de la red, sus posibilidades de utilizar los ingresos obtenidos pueden ser insuficientes.
El resultado es un superávit comercial individual persistente. Cuando esta situación se reproduce en determinados participantes debido a las características de la propia red, constituye un desequilibrio comercial estructural.
Este fenómeno pone de manifiesto una diferencia fundamental entre la capacidad de una red para generar ingresos monetarios y su capacidad para ofrecer oportunidades de gasto a quienes reciben esos ingresos.
Una red puede registrar un volumen elevado de transacciones y mantener una importante actividad comercial sin que todos sus participantes tengan posibilidades equivalentes de satisfacer sus necesidades mediante intercambios internos.
Por tanto, la actividad económica agregada de una red no es suficiente para determinar su equilibrio comercial. También es necesario analizar cómo se distribuyen las oportunidades de compra y venta entre sus participantes.
Terminología[edit]
Vendedor neto y comprador neto[edit]
Se denomina vendedor neto al participante cuyas ventas dentro de una red de intercambio superan sus compras durante un periodo determinado.
El término es equivalente al inglés net seller y permite describir una posición comercial individual sin atribuirle necesariamente una valoración positiva o negativa.
Su contraparte es el comprador neto (net buyer), cuyas compras superan sus ventas.
La condición de vendedor neto no implica necesariamente un problema. Puede ser temporal, responder a una decisión voluntaria de ahorro o inversión, o formar parte de una especialización productiva equilibrada por los intercambios con otros participantes.
Se convierte en un fenómeno problemático cuando el desequilibrio se prolonga y el participante no encuentra suficientes oportunidades para utilizar los ingresos obtenidos.
Saldo comercial individual[edit]
El saldo comercial individual es la diferencia entre el valor de las ventas y el de las compras de un participante dentro de una red de intercambio durante un periodo determinado.
Puede expresarse como: Di = Vi - Ci
Donde:
- Di es el saldo comercial del participante i.
- Vi es el valor total de sus ventas durante un periodo determinado.
- Ci es el valor total de sus compras durante ese mismo periodo.
La interpretación del resultado es la siguiente:
- Superávit comercial individual: Si Di > 0, el participante es vendedor neto durante el periodo analizado.
- Déficit comercial individual: Si Di < 0, es comprador neto.
- Equilibrio comercial individual: Si Di = 0, sus compras y ventas están equilibradas en términos de valor.
Un superávit o déficit no es necesariamente problemático. Puede responder a la especialización productiva, a diferencias temporales entre ingresos y gastos, a decisiones voluntarias de ahorro o a ciclos económicos y estacionales. Por ejemplo, un productor puede vender mucho durante una temporada y realizar la mayor parte de sus compras durante otra. Si sus necesidades y oportunidades de intercambio se compensan a lo largo del ciclo productivo, no existe necesariamente un desequilibrio estructural.
Este indicador mide un flujo de transacciones durante un periodo y no debe confundirse con el saldo monetario acumulado en la cuenta del participante. Un participante puede registrar un superávit comercial durante varios periodos y, sin embargo, no acumular moneda si utiliza sus ingresos para adquirir bienes y servicios fuera de la red, realizar inversiones o efectuar otras transferencias.
Por tanto, el saldo comercial individual permite identificar superávits y déficits y es útil para estudiar el fenómeno, pero no demuestra por sí solo que exista acumulación monetaria involuntaria.
Superávit comercial individual persistente[edit]
Se denomina superávit comercial individual persistente a la situación en la que un participante mantiene un saldo comercial positivo durante varios periodos consecutivos o recurrentes.
Los participantes que presentan esta situación pueden denominarse vendedores netos persistentes.
La persistencia permite distinguir los superávits ocasionales, que pueden formar parte del funcionamiento normal de una red, de aquellos que revelan problemas más profundos.
El superávit comercial individual persistente no implica necesariamente que exista acumulación monetaria involuntaria. Para que esta se produzca, el participante debe encontrar dificultades efectivas para utilizar los ingresos obtenidos.
Por ejemplo, un productor puede mantener un superávit comercial porque vende mucho dentro de la red, pero gastar sus ingresos en proveedores externos. En ese caso existe un superávit comercial individual persistente, aunque no necesariamente una acumulación monetaria involuntaria.
En cambio, si un productor vende sistemáticamente más de lo que compra porque no existen proveedores de los bienes y servicios que necesita, el desequilibrio puede prolongarse indefinidamente, y el productor puede acumular moneda sin desearlo, transformándose en un acumulador involuntario de moneda: no consigue gastar la moneda que ingresa.
Déficit comercial individual persistente[edit]
Se denomina déficit comercial individual persistente a la situación en la que un participante mantiene un saldo comercial negativo durante varios periodos consecutivos o recurrentes.
Los participantes que presentan esta situación pueden denominarse compradores netos persistentes.
La persistencia permite distinguir los déficits ocasionales, que pueden formar parte del funcionamiento normal de una red, de aquellos que revelan problemas más profundos.
El déficit comercial individual persistente no implica necesariamente que exista endeudamiento o una situación económica insostenible. Puede responder a decisiones voluntarias de consumo, a la utilización de ahorros acumulados previamente o a diferencias temporales entre los ciclos de ingresos y gastos.
Por ejemplo, un participante puede adquirir regularmente bienes y servicios dentro de la red, pero obtener la mayor parte de sus ingresos mediante actividades realizadas fuera de ella. En ese caso presenta un déficit comercial individual persistente sin que necesariamente tenga dificultades para mantener su participación.
En cambio, si un participante compra sistemáticamente más de lo que vende y no dispone de fuentes alternativas de ingresos o de saldos acumulados suficientes, puede agotar sus reservas monetarias o, en los sistemas de crédito mutuo, incrementar progresivamente su posición deudora. Si esta situación se prolonga, puede experimentar dificultades para continuar participando en la red y convertirse en un agotador involuntario de moneda: no consigue reponer la moneda que gasta.
Desequilibrio comercial estructural de la red[edit]
Se denomina desequilibrio comercial estructural de la red a la situación en la que la composición de la oferta, la demanda y las relaciones productivas de una red genera de manera recurrente participantes que venden sistemáticamente más de lo que compran y que encuentran dificultades para gastar los ingresos obtenidos.
No se trata simplemente de que algunos participantes tengan superávits comerciales. El problema es que esos superávits se concentran persistentemente en determinados participantes o actividades económicas debido a características de la propia estructura de intercambios.
Este concepto permite trasladar el análisis desde las cuentas individuales hacia el funcionamiento del conjunto de la red.
Una red puede generar sistemáticamente vendedores netos cuando:
- Insuficiente diversidad de la oferta: ausencia de bienes y servicios que necesitan los participantes que más venden.
- Dependencia de proveedores externos: necesidad de adquirir fuera de la red materias primas, herramientas, energía, maquinaria u otros insumos productivos.
- Especialización productiva asimétrica: determinados participantes ofrecen productos de consumo generalizado, mientras que sus propias necesidades corresponden a bienes o servicios menos disponibles.
- Desigual distribución de la demanda: algunos productores reciben una proporción elevada de las compras de la comunidad, pero no disponen de suficientes proveedores a los que comprar.
- Falta de conexiones entre participantes: los bienes y servicios disponibles no llegan a quienes podrían necesitarlos, por desconocimiento, dificultades logísticas o falta de coordinación.
- Crecimiento desequilibrado de la red: la incorporación de nuevos consumidores o vendedores no va acompañada del desarrollo de las relaciones productivas necesarias para sostener los intercambios.
El desequilibrio comercial estructural es, por tanto, un problema de organización económica y de correspondencia entre la oferta y la demanda, no necesariamente un problema del mecanismo monetario.
Causas y mecanismos económicos[edit]
Desajuste entre oferta y demanda[edit]
Una de las causas fundamentales del desequilibrio comercial persistente es la falta de correspondencia entre lo que los participantes ofrecen y lo que necesitan adquirir.
Una red puede tener muchos consumidores de alimentos, por ejemplo, pero pocos proveedores de herramientas, energía, transporte, mantenimiento, vivienda o servicios profesionales.
Los productores de alimentos pueden obtener ingresos monetarios de forma continuada, pero no encontrar suficientes oportunidades para gastarlos.
Este problema no se resuelve necesariamente aumentando el número de consumidores. Si la composición de la oferta no cambia, una demanda creciente puede incrementar los superávits comerciales de los productores que ya están vendiendo.
Por ello, la diversidad de la oferta y la correspondencia entre necesidades y capacidades productivas son aspectos fundamentales de la sostenibilidad económica de una red.
Especialización productiva y dependencia externa[edit]
La especialización productiva permite que los participantes concentren sus esfuerzos en determinadas actividades económicas y aprovechen sus conocimientos, capacidades y recursos.
Sin embargo, también puede generar dependencias comerciales.
Un productor puede ofrecer bienes muy demandados dentro de la red y necesitar, para desarrollar su actividad, insumos que solamente están disponibles fuera de ella.
Por ejemplo:
- Un agricultor vende alimentos, pero necesita combustible, maquinaria y fertilizantes.
- Un artesano vende productos manufacturados, pero necesita materias primas y herramientas.
- Un profesional presta servicios, pero necesita equipamiento informático, electricidad y mantenimiento.
- Un comercio vende productos de consumo habitual, pero sus proveedores solamente aceptan moneda oficial.
En estos casos, los participantes pueden generar ingresos dentro de la red sin disponer de suficientes posibilidades para gastarlos.
La dependencia de proveedores externos puede contribuir así a la aparición de vendedores netos crónicos: acumuladores involuntarios de moneda.
Concentración de la demanda[edit]
La demanda puede distribuirse de manera muy desigual entre los participantes.
Algunos productores pueden convertirse en proveedores habituales de numerosos miembros de la red, mientras que otros tienen dificultades para encontrar compradores.
Esta concentración puede generar superávits comerciales persistentes en los proveedores más demandados, especialmente cuando sus propias necesidades no encuentran correspondencia en la oferta disponible.
Por tanto, no basta con medir el volumen total de transacciones. También conviene estudiar su distribución y concentración.
Falta de conexiones productivas[edit]
La existencia de una oferta y una demanda potencialmente complementarias no garantiza que se produzcan intercambios.
Los participantes pueden desconocer las necesidades y capacidades de otros miembros, carecer de mecanismos de comunicación adecuados o encontrarse con dificultades logísticas y organizativas.
La falta de información y coordinación puede impedir que se desarrollen relaciones comerciales que reducirían los desequilibrios.
Por ello, los directorios de ofertas y demandas, los mercados comunitarios, las plataformas de intercambio y las actividades de encuentro entre productores y consumidores pueden contribuir a mejorar el funcionamiento de la red.
Crecimiento desequilibrado[edit]
La incorporación de nuevos participantes no garantiza por sí sola una mejora de la estructura económica.
Si se incorporan principalmente consumidores de determinados productos, puede aumentar la demanda y beneficiar a los productores existentes.
Sin embargo, si no se incorporan también proveedores de los bienes y servicios que esos productores necesitan, los superávits comerciales individuales pueden aumentar.
El crecimiento de una red debe valorarse, por tanto, no solamente por el número de participantes o el volumen de transacciones, sino también por el desarrollo de sus relaciones productivas y comerciales.
Relación con los sistemas monetarios[edit]
El desequilibrio comercial persistente no depende de un mecanismo concreto de creación monetaria. Es un fenómeno relacionado con la estructura de los intercambios y con la capacidad de los participantes para utilizar los ingresos que reciben.
Sistemas de crédito mutuo[edit]
En los sistemas de crédito mutuo, los participantes pueden realizar intercambios sin disponer previamente de un saldo positivo. Las operaciones generan posiciones acreedoras y deudoras entre los miembros.
En una red cerrada de crédito mutuo, la suma de los saldos contables es cero: los saldos positivos tienen como contrapartida saldos negativos.
Cuando determinados participantes venden sistemáticamente más de lo que compran, pueden acumular saldos acreedores elevados. Otros participantes mantienen posiciones deudoras y, si no consiguen generar suficientes ingresos, pueden abandonar la red o incumplir sus compromisos de reciprocidad.
La existencia de saldos positivos y negativos no es necesariamente un problema: constituye una característica del funcionamiento del crédito mutuo.
El problema aparece cuando los desequilibrios se prolongan, se concentran en determinados participantes y no existen mecanismos efectivos para facilitar el retorno hacia posiciones más equilibradas.
El artículo de Ussher et al. (2021) analiza precisamente las dificultades relacionadas con los saldos positivos excedentarios y los desequilibrios en redes comunitarias de monedas complementarias.
Otro trabajo relevante es el de Fleischman, Dini y Littera (2020), que estudia la compensación de obligaciones y el crédito mutuo como mecanismos para ahorrar liquidez en las relaciones comerciales entre empresas. Utiliza datos del sistema Sardex para analizar los beneficios de la compensación multilateral de obligaciones.
La compensación multilateral puede facilitar la utilización de saldos y reducir necesidades de liquidez, pero no resuelve por sí sola la falta de bienes y servicios que determinados participantes necesitan adquirir.
Monedas con creación monetaria mediante Dividendo Universal[edit]
En monedas como la Ğ1 (moneda libre), las unidades monetarias se crean mediante la distribución periódica del Dividendo Universal entre sus miembros certificados.
Este mecanismo no genera necesariamente posiciones deudoras equivalentes a los saldos monetarios positivos distribuidos.
Sin embargo, también puede producirse un desequilibrio comercial persistente: un participante puede vender sistemáticamente más bienes y servicios de los que compra y acumular unidades monetarias porque no encuentra suficientes oportunidades de gasto dentro de la comunidad.
En este caso, la acumulación no representa necesariamente una posición acreedora frente a otros miembros en el sentido contable del crédito mutuo.
Es un saldo monetario involuntariamente elevado cuya evolución puede estar relacionada con:
- Las ventas y compras realizadas.
- Los dividendos monetarios recibidos.
- Las donaciones y transferencias.
- Los pagos efectuados a participantes de otras redes.
- Las oportunidades de gasto disponibles.
Por ello, el análisis de los desequilibrios comerciales en la Ğ1 debe distinguir cuidadosamente los flujos de transacciones de la evolución de los saldos monetarios.
El fenómeno puede existir incluso cuando no hay deuda, intereses ni creación monetaria asociada al crédito.
Otras monedas sociales y complementarias[edit]
El mismo fenómeno puede darse en monedas locales convertibles, monedas respaldadas por fondos, sistemas de puntos, monedas comunitarias de distribución y otros instrumentos de intercambio.
En todos estos casos conviene distinguir el mecanismo de creación monetaria de la estructura comercial de la red.
La cuestión fundamental es si los participantes que reciben ingresos monetarios disponen de suficientes oportunidades para utilizarlos en la adquisición de bienes y servicios que necesitan.
Relación con conceptos de economía general[edit]
Balanza comercial y superávit comercial[edit]
El concepto de superávit comercial se utiliza habitualmente en economía para describir una situación en la que las exportaciones de una economía superan a sus importaciones durante un periodo determinado.
La balanza comercial mide precisamente la diferencia entre exportaciones e importaciones.
Eurostat define el saldo comercial como la diferencia entre el valor de las exportaciones y el de las importaciones. Cuando las primeras superan a las segundas, existe un superávit comercial.
El concepto puede trasladarse, con las debidas precauciones, al análisis de participantes individuales y redes de intercambio.
Un participante que vende más de lo que compra presenta un superávit comercial individual, mientras que otro que compra más de lo que vende presenta un déficit comercial individual.
No obstante, una red de moneda social no equivale necesariamente a una economía nacional: sus fronteras comerciales, sus mecanismos de creación monetaria y sus relaciones con otros circuitos económicos son diferentes.
La analogía es útil para describir la relación entre ventas y compras, pero no debe confundirse con la balanza de pagos de una economía nacional.
Desequilibrios comerciales internacionales[edit]
En economía internacional se utiliza la expresión global imbalances para describir desequilibrios persistentes entre economías que mantienen superávits y déficits exteriores.
Estos desequilibrios pueden estar relacionados con diferencias en las estructuras productivas, los patrones de consumo, el ahorro, la inversión y los movimientos internacionales de capital.
El paralelismo con las redes de intercambio de valor resulta útil: los superávits persistentes de unos participantes pueden corresponderse con déficits persistentes de otros, y ambos pueden reproducirse por las características estructurales de sus relaciones económicas.
Sin embargo, no debe confundirse el desequilibrio comercial de una red comunitaria con los desequilibrios macroeconómicos internacionales, que incluyen relaciones financieras, movimientos de capital y otros componentes de la balanza de pagos.
Encadenamientos productivos y desarrollo económico[edit]
Un marco teórico especialmente relevante para comprender los desequilibrios comerciales de las redes de intercambio es el de los encadenamientos productivos (backward and forward linkages), desarrollado por el economista Albert O. Hirschman en su obra The Strategy of Economic Development (1958).
Los encadenamientos productivos describen las relaciones que se establecen entre diferentes actividades económicas a través de sus compras y ventas.
Se distinguen dos tipos principales:
- Encadenamientos hacia atrás (backward linkages): relaciones de una actividad productiva con sus proveedores de materias primas, insumos, herramientas, maquinaria y servicios.
- Encadenamientos hacia delante (forward linkages): relaciones de una actividad productiva con las actividades económicas que utilizan sus productos o servicios como insumos o recursos.
Por ejemplo, una actividad agrícola puede generar encadenamientos hacia atrás mediante la demanda de semillas, fertilizantes, maquinaria y servicios de transporte.
A su vez, genera encadenamientos hacia delante cuando sus productos son adquiridos por comercios, restaurantes, transformadores de alimentos y consumidores.
Una red de intercambio con encadenamientos productivos densos dispone de más oportunidades para que los ingresos obtenidos por unos participantes se conviertan en compras a otros miembros.
Por el contrario, cuando las cadenas productivas son incompletas, los participantes pueden depender de proveedores externos y acumular saldos monetarios que no consiguen gastar dentro de la red.
Este enfoque permite interpretar el desequilibrio comercial persistente como un posible síntoma de insuficiente desarrollo de las relaciones productivas internas.
Hirschman defendió también la importancia del crecimiento desequilibrado (unbalanced growth) como estrategia de desarrollo económico. Frente a la idea de que todos los sectores deben crecer simultáneamente y de forma equilibrada, planteó que los desequilibrios pueden generar incentivos para nuevas inversiones, actividades y encadenamientos productivos.
Esta perspectiva resulta especialmente interesante para las monedas sociales: no es necesario que una red disponga desde el principio de una estructura productiva completa, pero sí que pueda identificar los desequilibrios y desarrollar progresivamente las actividades que permitan ampliar sus relaciones económicas.
El crecimiento de una red puede producirse mediante la incorporación sucesiva de nuevas capacidades productivas que respondan a necesidades previamente insatisfechas.
Desarrollo endógeno y sustitución de importaciones[edit]
El desarrollo endógeno es un enfoque que destaca la importancia de movilizar los recursos, conocimientos, capacidades productivas y relaciones económicas existentes en un territorio o comunidad.
En una red de moneda social, este enfoque se relaciona con la posibilidad de reducir la dependencia de proveedores externos mediante la incorporación de nuevos productores y el fortalecimiento de las relaciones comerciales internas.
La sustitución de importaciones consiste en reemplazar determinados bienes o servicios adquiridos fuera de una economía por producción propia.
En el contexto de las monedas sociales, puede contribuir a reducir las dificultades de gasto de los participantes que dependen de proveedores externos.
No obstante, la sustitución de importaciones no debe entenderse como un objetivo absoluto. Algunas importaciones son necesarias para mantener y desarrollar la producción local. Lo importante es identificar qué dependencias externas generan los mayores obstáculos y qué capacidades podrían desarrollarse dentro de la comunidad.
Ussher et al. (2021) utilizan precisamente los conceptos de desarrollo regional endógeno, sustitución de importaciones y encadenamientos productivos para estudiar las monedas complementarias comunitarias en Kenia.
Fugas monetarias[edit]
Las fugas monetarias (currency leakage) describen la salida de unidades monetarias o de capacidad de gasto hacia circuitos exteriores a una red económica.
En una comunidad que utiliza moneda oficial, una parte importante de los ingresos puede destinarse a adquirir productos y servicios de proveedores externos.
En una moneda social, las fugas pueden producirse cuando los participantes necesitan recurrir a proveedores que no aceptan esa moneda.
Las fugas monetarias pueden contribuir a dificultar la circulación interna, pero no son equivalentes al desequilibrio comercial persistente.
Un participante puede tener dificultades para gastar sus ingresos sin que exista una fuga monetaria, simplemente porque no hay suficientes proveedores adecuados dentro de la red.
Por otra parte, las fugas monetarias y los desequilibrios comerciales pueden reforzarse mutuamente: los participantes que necesitan comprar fuera de la red pueden mantener superávits comerciales internos mientras sus necesidades reales siguen dependiendo de otros circuitos económicos.
Atesoramiento y acumulación involuntaria[edit]
El atesoramiento (hoarding) consiste en mantener deliberadamente unidades monetarias sin utilizarlas.
Debe distinguirse de la acumulación involuntaria provocada por un desequilibrio comercial persistente.
Un participante puede tener un saldo elevado porque desea ahorrar, porque espera una oportunidad futura de inversión o porque no encuentra bienes y servicios que pueda adquirir.
Por ello, no es apropiado denominar automáticamente acaparadores o atesoradores a los participantes que presentan superávits comerciales persistentes.
La distinción es importante porque las medidas para abordar ambos fenómenos pueden ser diferentes.
Si existe una decisión deliberada de atesorar, pueden considerarse mecanismos que incentiven la circulación, dependiendo de las características y objetivos del sistema monetario.
Si existe una acumulación involuntaria, las medidas más adecuadas pueden consistir en diversificar la oferta, desarrollar proveedores y mejorar los encadenamientos productivos.
La oxidación monetaria o las tasas por inactividad, por ejemplo, no resuelven necesariamente el problema de un productor que no encuentra dónde gastar su moneda.
Véase también La circulación de moneda frente a su acumulación.
Velocidad de circulación del dinero[edit]
La velocidad de circulación del dinero mide la frecuencia con la que una unidad monetaria se utiliza en transacciones durante un periodo determinado.
Una mayor velocidad de circulación puede asociarse a una mayor actividad comercial, pero no garantiza por sí sola que las oportunidades de intercambio estén distribuidas de manera equilibrada.
Una moneda puede circular rápidamente entre determinados participantes y, al mismo tiempo, concentrar saldos positivos persistentes en otros.
Por tanto, la velocidad de circulación es un indicador agregado que debe complementarse con información sobre la distribución de las transacciones y los saldos individuales.
Medición e indicadores[edit]
El estudio empírico del fenómeno requiere distinguir los flujos comerciales de los saldos monetarios acumulados.
Algunos indicadores posibles son:
- Saldo comercial individual: diferencia entre ventas y compras de cada participante durante un periodo.
- Persistencia del superávit: número de periodos consecutivos en los que un participante presenta un saldo comercial positivo.
- Magnitud del superávit: valor acumulado de las diferencias positivas entre ventas y compras.
- Concentración de los superávits: proporción del superávit comercial total que corresponde a los principales vendedores netos.
- Capacidad de gasto interno: proporción de los ingresos monetarios que cada participante consigue utilizar en compras dentro de la red.
- Diversidad de proveedores: número y variedad de participantes a los que cada vendedor neto puede comprar bienes y servicios.
- Dependencia de insumos externos: proporción de las necesidades productivas que deben satisfacerse fuera de la red.
- Diversidad productiva: variedad de bienes y servicios disponibles dentro de la comunidad.
- Densidad de los encadenamientos productivos: número e intensidad de las relaciones comerciales entre los diferentes sectores de la red.
Para identificar acumulaciones involuntarias no basta con observar saldos monetarios positivos. Es necesario estudiar las oportunidades de gasto disponibles, las necesidades de los participantes y la evolución temporal de sus transacciones.
En particular, en monedas con creación monetaria independiente de las transacciones, como la Ğ1, la variación del saldo monetario de una cuenta no equivale necesariamente a su saldo comercial: también puede incluir los dividendos monetarios recibidos, donaciones y otras transferencias.
Una investigación rigurosa debería diferenciar al menos tres dimensiones:
- Flujos comerciales: cuánto vende y cuánto compra cada participante.
- Saldos monetarios: qué cantidad de moneda mantiene cada participante.
- Oportunidades de intercambio: qué bienes y servicios necesita y cuáles puede adquirir efectivamente dentro de la red.
También conviene utilizar periodos de observación suficientemente amplios para distinguir los desequilibrios estructurales de las fluctuaciones estacionales o circunstanciales.
Consecuencias para la sostenibilidad de las redes[edit]
El desequilibrio comercial persistente puede tener diferentes consecuencias económicas y organizativas.
Acumulación involuntaria de moneda[edit]
Los participantes que venden sistemáticamente más de lo que compran pueden acumular saldos monetarios que no consiguen utilizar.
Si esta situación se prolonga, pueden perder interés en aceptar la moneda o reducir su actividad dentro de la red.
Desincentivos a la participación[edit]
Un productor que ofrece bienes y servicios de manera continuada, pero no consigue utilizar los ingresos obtenidos, puede considerar que participar en la red tiene un coste de oportunidad elevado.
Esto puede provocar una reducción de la oferta, la salida de proveedores importantes o una menor disposición a aceptar la moneda.
Pérdida de diversidad productiva[edit]
Si determinados participantes abandonan la red por dificultades para gastar sus ingresos, pueden desaparecer actividades productivas necesarias para su funcionamiento.
Esto puede reducir todavía más la diversidad de la oferta y agravar los desequilibrios existentes.
Dependencia de circuitos monetarios externos[edit]
Cuando una red no ofrece suficientes oportunidades para satisfacer las necesidades de sus participantes, estos mantienen su dependencia de la moneda oficial y de los circuitos económicos externos.
La moneda social puede terminar utilizándose únicamente para una parte limitada de las actividades económicas, sin conseguir consolidar un circuito de intercambio suficientemente diversificado.
Riesgos específicos en sistemas de crédito mutuo[edit]
En las redes de crédito mutuo, la persistencia de grandes saldos positivos y negativos puede dificultar la reciprocidad entre participantes.
Los miembros con saldos negativos pueden tener problemas para generar ingresos suficientes, mientras que los miembros con saldos positivos pueden no encontrar oportunidades de gasto.
Si estos desequilibrios se prolongan, pueden aumentar los riesgos de abandono, incumplimiento y pérdida de confianza.
Posibles medidas de corrección[edit]
El desequilibrio comercial persistente puede abordarse mediante diferentes estrategias, cuya conveniencia depende de las características de cada red.
Diversificación de la oferta[edit]
Incorporar proveedores de bienes y servicios que actualmente deben adquirirse fuera de la comunidad.
Es especialmente importante identificar las necesidades de los participantes que mantienen superávits comerciales recurrentes.
Desarrollo de encadenamientos productivos[edit]
Favorecer las relaciones entre productores y proveedores de diferentes sectores.
Por ejemplo, conectar agricultores, transformadores de alimentos, comercios, transportistas y proveedores de herramientas puede generar nuevas oportunidades de compra y venta dentro de la red.
Incorporación estratégica de participantes[edit]
La incorporación de nuevos miembros puede orientarse a cubrir necesidades de oferta actualmente insatisfechas.
En lugar de centrarse exclusivamente en aumentar el número de participantes, conviene identificar qué actividades productivas aportarían mayor complementariedad económica.
Información y coordinación[edit]
Desarrollar directorios de ofertas y demandas, mercados comunitarios y herramientas que permitan identificar necesidades y capacidades productivas.
También pueden organizarse encuentros entre productores, consumidores y proveedores para facilitar nuevas relaciones comerciales.
Cooperación entre redes[edit]
Facilitar intercambios entre diferentes redes de monedas sociales puede ampliar las posibilidades de gasto de los participantes.
La interoperabilidad y los acuerdos de compensación entre redes pueden permitir que determinados excedentes encuentren oportunidades de utilización en otros circuitos.
Mecanismos de compensación y gestión de saldos[edit]
En sistemas de crédito mutuo pueden desarrollarse mecanismos de compensación multilateral, intermediación comercial y acompañamiento a participantes con saldos muy alejados de sus posiciones habituales.
Estas medidas deben considerar tanto las necesidades de los participantes con saldos positivos como las de aquellos que mantienen posiciones negativas.
Infraestructuras productivas comunitarias[edit]
La creación de infraestructuras compartidas puede contribuir a ampliar las oportunidades de gasto y fortalecer los encadenamientos productivos.
Por ejemplo, instalaciones de transformación alimentaria, herramientas comunitarias, espacios de trabajo compartido, servicios logísticos o sistemas energéticos colectivos pueden ofrecer bienes y servicios necesarios para numerosos participantes.
No existe una solución universal. Las medidas que resultan adecuadas para un sistema de crédito mutuo pueden no serlo para una moneda con creación monetaria mediante Dividendo Universal.
La experiencia de las monedas Sarafu y Bangla-Pesa en Kenia muestra la importancia de conectar a los comerciantes que acumulan moneda con otros participantes que pueden aceptar esos saldos a cambio de bienes y servicios. El trabajo de Ussher et al. (2021) analiza también las posibilidades de gestionar los desequilibrios mediante mecanismos específicos y una mayor articulación de las cadenas productivas locales.
Consideraciones sobre el diseño de las monedas sociales[edit]
El análisis del desequilibrio comercial persistente permite ampliar la evaluación de las monedas sociales más allá de sus mecanismos de creación monetaria y de sus volúmenes de circulación.
Una moneda social no es sostenible únicamente porque disponga de un sistema técnicamente funcional, una masa monetaria suficiente o un número elevado de participantes.
También necesita una estructura económica capaz de ofrecer oportunidades de intercambio a quienes aportan bienes y servicios.
Por ello, al diseñar o evaluar una red conviene considerar:
- La diversidad de su oferta.
- La correspondencia entre necesidades y capacidades productivas.
- La dependencia de proveedores externos.
- La distribución de las ventas entre participantes.
- La persistencia de los superávits comerciales individuales.
- La existencia de mecanismos para facilitar el gasto de los saldos acumulados.
- La capacidad de incorporar nuevas actividades productivas.
El objetivo no debería ser que todos los participantes mantengan saldos comerciales equilibrados en todo momento. La especialización, las diferencias de consumo y los ciclos productivos hacen que los desequilibrios individuales sean normales.
El objetivo debería ser evitar que esos desequilibrios se conviertan en situaciones crónicas que impidan a determinados participantes continuar intercambiando valor.
Una red saludable no necesita que todos vendan y compren exactamente lo mismo, sino que sus diferentes actividades económicas puedan relacionarse de manera suficientemente complementaria y sostenible.
Véase también[edit]
- Moneda social
- Moneda complementaria
- Crédito mutuo
- Moneda libre
- Ğ1
- Dividendo Universal
- Bancos de tiempo
- La circulación de moneda frente a su acumulación
- Circulación monetaria
- Balanza comercial
- Atesoramiento monetario
- Oxidación
- Economía solidaria
Bibliografía[edit]
- Ussher, Leanne; Ebert, Laura; Gómez, Georgina M.; Ruddick, William O. (2021). Complementary Currencies for Humanitarian Aid. Journal of Risk and Financial Management, 14(11), artículo 557. DOI: 10.3390/jrfm14110557. Estudia las monedas complementarias comunitarias en Kenia, los encadenamientos productivos, los desequilibrios y los saldos positivos excedentarios.
- Fleischman, Tomaž; Dini, Paolo; Littera, Giuseppe (2020). Liquidity-Saving through Obligation-Clearing and Mutual Credit: An Effective Monetary Innovation for SMEs in Times of Crisis. Journal of Risk and Financial Management, 13(12), artículo 295. DOI: 10.3390/jrfm13120295. Estudia la compensación de obligaciones y el crédito mutuo como mecanismos de ahorro de liquidez, utilizando datos del sistema Sardex.
- Fare, Marie; Ould Ahmed, Pepita (2017). Complementary Currency Systems and their Ability to Support Economic and Social Changes. Development and Change, 48(5), 847-872. DOI: 10.1111/dech.12322. Analiza los sistemas monetarios complementarios, sus objetivos, características y limitaciones.
- Hirschman, Albert O. (1958). The Strategy of Economic Development. New Haven: Yale University Press. Obra fundamental sobre los encadenamientos productivos y el crecimiento desequilibrado como estrategia de desarrollo económico.
- Eurostat. Trade in goods: What is the trade balance?. Consultar documento. Referencia para los conceptos generales de superávit y déficit comercial.